La cebolla, un gran ingrediente

La cebolla se utiliza desde antiguo en todo tipo de platos y preparaciones, ayuda a mantener una buena salud.

Esta hortaliza es ampliamente cultivada en todo el planeta debido a sus muchas cualidades gastronómicas y medicinales.

Un poco de historia

Ya en pinturas de los antiguos egipcios aparecen representadas. Los druidas de Galia y Britania prerromanas la consumían. Dioscórides las menciona en sus escritos y les encuentran muchas aplicaciones curativas. Pasteur confirmó las propiedades bactericidas de de la cebolla.

Variedades

En nuestro país las más habituales son de dos tipos, las de primavera, blancas de forma esférica, dulces y las de verano, moradas un poco picantes y amarillas de color cobrizo la variedad más común y una de las que mejor se conserva; aunque existen multitud de híbridos y variedades como los chalotes o escalonias,las cebolletas, los calçots…

Sus virtudes

Las cebollas son ligeras y bajas en calorías, contiene enzimas y y hormonas vegetales que actúan de forma similar a la insulina reduciendo el azúcar en la sangre. Aportan así mismo, calcio, hierro, fósforo, magnesio, potasio, cinc, manganeso, selenio y otros minerales, vitaminas del grupo B, ácido fólico y vitamina C.

Son diuréticas, antisépticas, antibióticas y desintoxicantes, estimulan la producción de colesterol bueno, son expectorante, calman la tos….

Usos culinarios

En la cocina mediterránea la presencia de las cebollas es casi permanente, ya sean tiernas y crudas en ensaladas y salsas o cocidas en todo tipo de caldos y sopas, asadas al horno, en tortilla, acompañando a las patatas, encurtidas en vinagre, en todo tipo de sofritos e infinidad de guisos.

 

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